Mitos habituales sobre la comida: café, alcohol y agua alcalina

Café

Aunque el contenido de cafeína de esta bebida puede relajar el esfínter, las investigaciones demuestran que la mayoría de los pacientes que sufren reflujo ácido no necesitan evitarlo. 

Existen varios estudios que analizan los efectos del café. Una investigación desarrollada en Japón en el año 2012 con más de 8.000 pacientes [fd-i] no encontró “ninguna asociación entre el consumo de café y la úlcera gástrica, la úlcera duodenal, la esofagitis por reflujo o la enfermedad por reflujo no erosiva”. 

Por su parte, un estudio publicado por la Asociación Gastroenterológica de Estados Unidos en Mayo de 2016 [fd-ii] demostró que “el café y el té, fríos o calientes, no están asociados con un mayor riesgo de desarrollar esófago de Barrett”. 

Alcohol 

Una búsqueda en el archivo completo de la asociación Barrett’s Wessex, que contiene enlaces a investigaciones relacionadas con el reflujo, el esófago de Barrett y otras dolencias afines publicadas en revistas de prestigio desde hace más de cinco años [fd-iii] encontró 9 estudios que señalan que el alcohol no tiene efectos dañinos sobre el esófago de Barrett:

  • “El consumo de alcohol no es un factor de riesgo” (Gut 2005)
  • “No se aprecian efectos significativos por el consumo de alcohol” (Digestive Diseases & Sciences 2013)
  • “El consumo de alcohol no se asocia con el riesgo de progresión neoplásica en el esófago de Barrett” (PLoS one 2014)
  • “No hallamos evidencias que indiquen que el consumo de alcohol aumente el riesgo de desarrollar esófago de Barrett” (American Journal of Gastroenterology 2014)
  • “el consumo de alcohol (…) no pareció tener impacto alguno” (Gastroenterology Research & Practice 2014)
  • “El consumo de alcohol (…) no está asociado con esta dolencia” (Gastrointestinal Tumors 2016)

De hecho, dos estudios parecían mostrar que el efecto puede ser incluso beneficioso:

  • “Se observó una asociación inversa significativa entre el consumo de alcohol y el esófago de Barrett” (Medicine Baltimore 2016)
  •  “Los pocos datos disponibles acerca del consumo de alcohol parecen confirmar una posible inversión de la asociación entre consumo de alcohol y riesgo de desarrollar esófago de Barrett en mujeres” (Scientific Reports 2015)

Agua alcalina

A pesar de la intensa promoción llevada a cabo por aquellos que pretenden beneficiarse de sus ventas, solo un estudio ha mostrado algún efecto positivo del agua alcalina [fd-iv]. El experimento no se ha replicado en revisiones por pares y no fue realizado por un gastroenterólogo sino por un otorrinolaringólogo que puede ser beneficiario de alguna de las empresas que venden el producto.

Los siguientes artículos han desmontado las afirmaciones sobre las bondades del agua alcalina:

  • El engaño del agua alcalina [fd-v]
  • ¿Ayuda el agua alcalina a neutralizar los síntomas del ardor? Los médicos desacreditan estas afirmaciones [fd-vi]

Se observó, no obstante, que el alcohol tenía un efecto perjudicial sobre el desarrollo de carcinoma de células escamosas.

  • Ha llegado el médico: Hay agua por todas partes. ¿De qué vaso deberíamos beber? [fd-vii]
  • En un artículo publicado en el New York Times [fd-viii], un dietista reconocía lo siguiente: “Es todo una cuestión de marketing. (…) No hay datos científicos que lo sustenten”.